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Huellas Perdidas

Todos buscamos con afán nuestras huellas, nuestro sino

5 Septiembre 2006

ENIGMAS: LOS SURCOS DE MALTA

El misterio que hoy nos ocupa trata sobre: LOS SURCOS DE MALTA (Cart Ruts/Car Routes)

Como podeis observar en el menda de la foto, media pierna queda oculta entre la piedra caliza. No habían surgido de manera natural, provocados por la erosión. Eso quedaba claro. Alguien los había tallado para que tuvieran esa forma y esa dirección. Hay cientos, tal vez miles de estos caminos que nos conducen a ninguna parte en los alrededores de la localidad maltesa de San Pawl Tat-Targa, muy cerca de donde la tradición asegura que predicó el apóstol san Pablo.

La vista se pierde siguiendo los contornos de estos raíles y los pasos se interrumpían abruptamente cuando intentas seguir su rastro. Son surcos que se alinean de dos en dos, como carriles paralelos interminables, horadados en el suelo liso y rocoso.

Sin duda alguna, estamos ante uno de los enigmas más inexplicables del Mediterráneo, un misterio de tal calibre que ha llevado a más de un investigador hasta Malta para observarlo de cerca. Eric von Dániken, en su obra “Profeta del pasado” (1979), señala que estos raíles de las islas de Malta y de Gozo eran un caso ejemplar de actitud errónea por parte de los arqueólogos. Lo dijo porque hay muchas teorías que intentan explicar esta red viaria que surca toda la isla, supuestamente para transportar pesadas cargas, pero la mayoría no se sostienen ante el menor análisis visual. Dániken concluye que lo único indiscutible «es que en tiempos prehistóricos ocurrió en Malta algo extraordinario, algo que no se ha vuelto a repetir jamás en ningún otro lugar del mundo».

¿Qué fue ese suceso extraordinario que tanto impresionó a este investigador suizo? Él estaba convencido de que esta isla «debió ser un centro importante para alguien y para algo». De lo que deducimos que eran extraterrestres o algo similar, porque cuando el ser humano no puede explicar algo... ya se sabe ^^

No en vano, en Malta y Gozo se localizan una serie de monumentos megalíticos que desafían la razón, algunos de ellos están considerados como las estructuras más antiguas que se conservan en pie: los templos megalíticos de Mgarr y Skorba, en Malta, y el de Ggantija, en el islote de Gozo, datados en el 3.300 a.C. Pero estas obras ciclópeas son muy posteriores a las misteriosas carreteras.

Para explicar este enigma se han propuesto las más peregrinas teorías y todas ellas acaban siendo insatisfactorias. Lo más sencillo es pensar que se trata de surcos originados por carros de transporte; surcos que servían para que transitaran por ellos vehículos con ruedas. Pero ¿en una época en la que no existían las ruedas?

La teoría oficial nos dice que estos carriles tallados en la roca habrían servido para transportar grandes losas de piedras destinadas a la construcción de los templos ciclópeos que se encuentran repartidos entre Malta y Gozo. Sin embargo, ya hemos apuntado el hecho de que éstos son más modernos que los surcos. Además, hay que añadir la incógnita de que se trata de carriles que desaparecen de pronto en barrancos, campos o acantilados. Muchos quedan cortados al borde de escarpados precipicios. Ninguno se dirige de manera directa a los núcleos de Hagar Qim, Mnajdra o Tarxien (en Malta) ni a Ggantija (en Gozo).

Por otra parte, hay que descartar que se tratase de «raíles», porque no siempre siguen líneas paralelas, presentan diferentes anchos de vía (incluso dentro de un mismo tramo), algunos se cruzan y, a veces, forman curvas inverosímiles, de tal manera que los ejes de unas hipotéticas ruedas quedarían, antes o después, atascados en el suelo.

Los isleños les denominan “cart routs” y reconocen que se trata de un enigma prehistórico casi único y genuino de Malta. Tan sólo se han encontrado «raíles» parecidos en Cirenaica (Libia) y en algunas zonas de Sicilia. Es más, estos “cart routs” hasta se pierden en el mar y eso sí es desconcertante.

Se ha sugerido que Malta debió ser en otros tiempos mucho más extensa. A escala geológica, se piensa que muy posiblemente estuvo unida a Sicilia, junto con las islas vecinas de Gozo, Comino y Filfla, en el último periodo glacial. Al final de dicha glaciación, hace unos 10.000 años, el mar reclamó para sí varias extensiones de tierra, al provocar el deshielo la crecida del nivel de las aguas.

Antes de conocerse este hecho, se había especulado con la posibilidad de que estos surcos hubieran sido construidos en la época en que el nivel del Mediterráneo era más bajo. Pero gracias a las investigaciones submarinas se ha comprobado que los raíles continúan a gran profundidad, surcando las rocas del fondo marino, lo que da verosimilitud a la hipótesis de una unión del archipiélago maltés con otras tierras emergidas en la antigüedad.

Surcos paleolíticos, y aquí entramos en un terreno resbaladizo, porque precisar la antigüedad de estos raíles presenta grandes dificultades. Al ser de piedra, muchos de los actuales métodos de datación no son eficaces, ya que no se encuentran en ellos restos de materia orgánica. Por lo tanto, es necesario fijarnos en los indicios que nos da el lugar y en su propia disposición.

La teoría que les otorga una antigüedad de 6.000 años se basa en varios puntos: su hundimiento y continuación bajo el mar y el hecho de que algunos pasan por debajo de tumbas del período fenicio (cuyo máximo florecimiento fue entre el año 1000 y el 500 a.C.) y de sedimentos aún más antiguos.

También es desconcertante su irregularidad: son surcos dispuestos de dos en dos que tienen aproximadamente 1 metro de distancia entre ambos, aunque no siempre es así, pues sus dimensiones varían desde los 65 hasta los 123 cm. Cada uno de los surcos suele tener un ancho de 10 a 15 cm y una media de 15 cm de profundidad. Ésta es la regla general, pero en algunos casos, superan el medio metro.

Numerosos investigadores mantienen que los surcos son fruto de las ruedas o de los rodamientos que, con el transcurrir de los siglos, fueron dejando unos carros de arrastre prehistóricos. Si aceptamos esta hipótesis, echamos por tierra de un plumazo parte de la historia que se empeña en negar que en aquella época, y mucho menos en Malta, existiesen culturas que conocieran la rueda, ya que ésta fue «oficialmente» inventada por los sumerios hace unos 5.000 años.

Cuando se miran de cerca, se comprueba que estos «raíles» servían para transportar algo, pero ¿qué exactamente? Unos dicen que eran canalizaciones de agua. Lo malo es que algunos de estos surcos son ascendentes, y sin la ayuda de un motor (que no tenían) o de unas tuberías (que no se han encontrado) resulta difícil tal empeño. Otros sugieren que eran carriles para trineos de madera o piedra tirados por bueyes.

Teorías disparatadas:
Algunos sostienen que los raíles sirvieron para colar metales fundidos, pero esta teoría se cae por su propio peso, pues estas lingoteras debieron construirse en una época en que los metales aún eran desconocidos.
Otros sostienen que los carriles eran parte de un calendario para determinar los solsticios y los equinoccios. Otro error, ya que los surcos siguen todas las direcciones y suponen un galimatías cuya interpretación astronómica estaría más que forzada.
Por último, están quienes mantienen que la red de surcos servía para el cultivo de algún producto desconocido en la actualidad. (¿?)

Para Dániken y sus seguidores es forzoso concluir que no tenían una finalidad práctica, sino religiosa: los primitivos malteses erigieron en la isla estos surcos y monumentos de piedra como tributo a sus dioses extraterrestres.

Por suerte, estas huellas son actualmente ignoradas por los turistas y por la población maltesa en general, lo que las ha preservado de la depredación. Hoy sólo se pueden ver algunas, diseminadas en lugares muy concretos. Pero hace miles de años eran tantas que ambas islas (Gozo y Malta) debían estar horadadas por ellas. Entre los enclaves donde más abundan, en la isla de Malta, destacan Borg in- Nadur y las cercanías de la localidad de Sant Pawl Tat-Targa. Allí sin ir mas lejos, una cantera próxima estaba destrozando esos surcos en su afán por extraer piedra para la construcción, perdiéndose así este legado milenario antes de que seamos capaces de descubrir su significado.

Resumiendo, volvemos a lo de siempre, cuando un enigma llega a nuestras manos, y no sabemos como explicarlo, recurrimos a lo de siempre, es decir, a nuestros amigos extraterrestres y su ingenio imperecedero. Pero a decir verdad, y en mi opinión, esas huellas fueron esculpidas por las manos humanas, así como cualquiera de los muchos templos existentes en Malta, preciosos por cierto. Para que servían, es una pregunta mas que apuntar en el libro de los enigmas del hombre, junto a las líneas de Nazca o a la posible indentidad extraterrestre de la Duquesa de Alba ;)

Mapa de MALTA

Tags: misterios, malta

servido por huellasperdidas 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

angels

angels dijo

no podrian ser surcos para llevar agua de un lado a otro, para regar cultivos o algo asi...

x lo menos soy más original que los que decian que sirvieron para colar metales jajaja

5 Septiembre 2006 | 01:34 AM

jaimixx

jaimixx dijo

Cada día me quedo más alucinado con las cosas que traes, nuevo misterio.

5 Septiembre 2006 | 02:04 AM

Natharel

Natharel dijo

Muy interesante... la verdad es que hay "fenomenos" muy raros en este mundo, que, con la forma de pensar que hay ahora, será muy dificil el descubrir su verdad, puesto que com has dicho, cuadno algo no se entiende: "son los extraterrestres"...

5 Septiembre 2006 | 02:46 AM

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