Publicidad:
La Coctelera

Huellas Perdidas

Todos buscamos con afán nuestras huellas, nuestro sino

23 Marzo 2009

Nuestro viaje interior...

Siempre llega un momento en toda vida humana, que nuestra alma está tan afligida, que grita sin cesar por dentro, hasta que el eco de su voz retumba tanto que no podemos hacer otra cosa que sujetarnos las sienes con las dos manos , cerrar los ojos y apretar los dientes, con la intención de que cese cuanto antes. Nuestra vida cotidiana se ha hecho tan monótona que nos produce un fuerte rechazo.

¿Realmente estamos contentos con nuestro trabajo? ¿Acaso hay otra vida posible esperando a que nosotros elijamos la opción b? Si, ya sabéis, la opción b, la elección arriesgada que casi nunca tomamos por el miedo a fallar, o al simple hecho de fallar. Ese miedo que tan habitualmente está implícito en nuestro ser, es nuestras elecciones. Hay gente que dice que esa fase se da habitualmente en la adolescencia, cuando no sabemos para "que valemos", no sabemos que queremos hacer con nuestra vida, no sabemos de lo que somos capaces, no sabemos si esforzarnos mas años en estudiar o por el contrario, ponernos a trabajar para ganar dinero y empezar a construir nuestros sueños materiales, por lo habitual, olvidándonos de lo espiritual. Siempre pensamos y tenemos muy en mente que queremos comprarnos, y nos olvidamos de lo que queremos sentir, de esas pequeñas cosas que están a nuestro alcance, pero que por insignificantes no las hacemos, nos olvidamos de nuestras sensaciones.

Nos afanamos en amasar grandes fortunas, perdemos la salud en ellos, y nos olvidamos una vez mas de lo fácil que es a veces sentirse feliz, esa felicidad que tan lejos parece estar en algunos momentos. Y una vez mas caemos en la espiral y perdemos el rumbo de nuestra vida.

¿Que pasa cuando no podemos aguantar el peso de nuestra propia sombra y nos sentimos tan perdidos que solo deseamos desaparecer?

Respuesta- Precisamente eso; salimos corriendo, huimos en bicicleta, cogemos el coche y desaparecemos, apagamos el móvil para estar ilocalizable, cogemos un avión a un pais lejano donde nunca hemos estado, en ambos casos hay una constante en común, da igual nuestra condición, edad, o sexo, nos sentimos tannnn vacios, tan inútiles... incapaces de cambiar un ápice nuestro ritmo de vida.

Y es ahí, cuando nuestro viaje comienza, la rueda gira para nosotros, los kilómetros se empiezan a sumar unos a otros; ahí es cuando nuestra condición de ser humano se desprende de la pesada vestimenta de "todos los días", ahí es cuando "regresamos" a nuestro yo interno, a lo simple, a la base de nuestro nacimiento.

Durante el viaje, sentimos frío (no tenemos cuatro paredes), nos acucia el hambre (no tenemos comida), vemos como disminuye nuestro dinero (salimos apresuradamente para intentar escapar cuanto antes a nuestro dolor), observamos de nuevo un atardecer (¿cuanto tiempo hace que no veía uno?...), escuchamos el silencio (no tenemos en nuestro poder la radio o nuestra música preferida),  sentimos la soledad de nuestro ser (nuestros amigos y familia no están para ayudarnos), caminamos mirando al horizonte buscando esa pequeña llama de esperanza... nos cruzamos con el viento, la lluvia el sol (no tenemos otra ropa, la higiene pasa a un segundo plano, se queda en un mero ritual de convivencia en sociedad) aprendemos de una maldita vez nuestra propia fragilidad, nuestros límites...y aprendemos, y esto es lo mas importante...

Que lo que creemos que estamos buscando, quizas ya lo tenemos, que hemos recorrido miles de kilómetros buscando "algo" que no sabemos que foma tiene, ni como huele, ni siquiera de que color es...

aprendemos...

Que la única manera de sentirnos vivos, es desprendiéndonos de todas nuestras pertenencias materiales, esas que nos han quitado, paz y salud para conseguirlas, esas que solo se pueden comprar con dinero...

...aprendemos, que todo éste viaje ha valido la pena... porque hemos descubierto cuanto echamos de menos a nuestros seres queridos... algunos están vivos, algunos ya no están en éste mundo con nosotros...

aprendemos a amar a lo básico, que es donde está la propia naturaleza de nuestro ser, y es donde está lo que realmente vale la pena...

es donde está lo único que nos vamos a poder llevar de éste mundo, nuestros amores, y experiencias...

ahí... es donde está nuestra única compañera en ésta vida, y en lo que vendrá...

nuestra alma, nuestro espíritu...

Fotografías: Huellas Perdidas - Marzo ´09

servido por huellasperdidas 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

j. ortiz

j. ortiz dijo

Excelente meditación...

3 Abril 2009 | 05:57 AM

huellasperdidas

huellasperdidas dijo

Gracias por comentar y bienvenidp a éste humilde blog!

22 Abril 2009 | 12:10 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Soy otra alma en busca de unas huellas que seguir. A la caza de un sentido que justifique porque mis botas pisan esta tierra, y curiosamente me paro a pensar... ¿habrá alguien siguiendo mis huellas? Eres el visitante número:

 

 

 

 

 


 


Discover HUELLAS FM!

 

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera