A veces me pregunto a mi mismo porque solo soy capaz de ponerme a escribir algun tipo de reflexión cuando estoy mal, la verdad es que no tengo respuesta, pero lo que si me asusta, es saber que durante este año he podido escribir casi todos los días. Trato de refugiarme en mi casa, y mas concretamente en mi habitación, en mi, porque sin duda la solución está dentro de mí. Durante todos estos años he forjado una personalidad férrea, hasta tal punto de ser impermeable a los ánimos que me puedan venir desde fuera, que pena que no ocurra lo mismo con las críticas.

Pero la verdad es que estoy cansado, realmente cansado; de levantarme todas las mañanas con un vacío dentro, cansado de ver pasar el tiempo y no poder espantar la duda de si estoy aprovechandolo. Cansado de no saber para que valgo. Cansado de no creer en algo, cansado de no creer en alguien. Cansado de no saber que camino coger. Cansado de mis errores, de mis debilidades. Cansado de estar cansado a mi edad, cansado de saber que tengo mil oportunidades mas que mis padres y sentirme mil veces inferior a ellos. Estoy cansado de ser un cobarde, cansado de sonreir cuando en realidad me apetece estar serio. Cansado de mi enfermedad, de mi fragilidad física. Cansado para intentar cambiar mi destino, cansado de hablar y escribir para que las cosas sigan igual. Cansado de fracasar cada vez que intento cambiar las cosas. Cansado de intentar mitigar ésta hiel con cosas materiales... cansado de estar cansado.

Espero que éste año 2009 se vaya al infierno pronto, porque el hecho de cambiar de año, sea mas un cambio de ciclo mental que otra cosa, quizas pueda ayudar de alguna manera (está hablando la señorita esperanza) a cambiar mi suerte (si, lo se, la suerte existe igual que un billete de 500). Dios, que ganas tengo de sonreir con razón una buena temporada.

Y dicho esto, y despues de haber puesto la guinda a un aciago año (porque espero que nada malo pase antes de que acabe...) procedo al estado de autorecuperación mental (al menos para conciliar el sueño ésta noche)