Érase una vez una persona que pensaba que tenía todo lo que podía tener para ser feliz, familia, amigos, futuro profesional y sobre todo una pareja estable que le daba la vida cuando se levantaba por las mañanas. No importaba lo cansado que estuviera el, siempre había fuerzas para ir a verla, para escribirla sus sentimientos mas profundos en una carta, para regalarla una rosa, para ayudarla a estudiar, para salir con ella a hacer ejercicio... siempre había fuerzas... siempre... para ella... siempre habría fuerzas.

Un buen día aquella razón tan poderosa sucumbió ante las puertas del tiempo, el amor se fue, y creo que se llevó algo mas de el.

El era una persona a la cual le duraban poco las penas, ademas de estar siemrpe sonriendo, no disponía apenas de tiempo libre, pero eso le hacía estar siempre activo, y aunque nunca lo confesaba, le chiflaba estar continuamente haciendo cosas ¿que mejor maneras de relentizar el reloj de la vida, de aprovechar el tiempo?

La verdad es que realmente era feliz porque por su forma de ser había dos cosas, dos anclas, que sujetaban su cordura atada a su alma, que le hacían dirigir sus pasos siempre en el camino correcto, y espantaban los fantasmas mas temidos.

Pero con el paso de los acontecimientos las cadenas que unían las anclas a su nave fueron cercenadas: el amor y el trabajo. Sin duda tenía mas anclas, pero hasta que no vió que le faltaban las anteriores anclas, no fue capaz de vislumbrar hasta que punto eran importantes en su vida. Desde entonces su brújula ha perdido el norte, y no porque no sepa lo que tiene que hacer, si no porque es incapaz de sentir como antes... Se siente tan vacío. Afortunadamente alberga humanidad en el, porque todavía siente, todavía es capaz de sentir calor dentro de el por otras personas, pero es incapaz de expresarlo, es como si estuvieses postrado en una cama de hospital en coma, rodeado de tu gente mas querida escuchándoles llorar por el, escuchando como le echan de menos y como quieren que vuelvas a la vida, y sin embargo no poder mover ni un músculo para darles a entender que estas ahí con ellos, que les está escuchando, es una situación tan desesperante...

Como explicar a los demas que siente cosas bonitas por ellos, que cada persona despierta en el sentimientos positivos... y no poder enseñarlo. Es la impotencia del mudo, que a su vez no comprende el lenguaje de signos. ¿Tan cansado se quedó al perder su amor que no tiene fuerzas tan siquiera para poder dedicar un sincero abrazo o beso? ¿Por que no tiene fuerzas para decir a los demas lo que siente por ellos si son sentimientos positivos? y lo que es peor: ¿quien va a entender a esta persona sin perder la paciencia? Lo mas lógico será que las personas que le conozcan y le cojan cariño, pongan tierra de por medio cansados por verle como un frío bloque de hielo que desde fuera ni siente ni padece, bueno padecer mucho, pero que no les vale la pena tener tan siquiera como amigo porque es como un agujero negro: todo lo que le das se lo traga sin devolver nada a cambio.

El aun asi, cree que todo va a cambiar algun día a mejor, y ésta mala racha pasará tarde o temprano, lo que no puede evitar, es sentirse triste por todas las personas que está conociendo en el transcurso de ésta mala época, sin duda buena gente, que están pasando por su vida para no volver; a veces gente que huye, a veces gente que el mismo rechaza por temor a arrastrar a su espiral. En principio parace lo mas sensato por su parte, pues dudo que alguien pueda llegar a comprenderle sin caer en la locura, o simplemente, dudo que alguien pueda avivar las fuerzas dentro de el para que el pueda mover sus músculos de nuevo y asi poder volver a transmitir y poder volver a comunicarse con los seres de su misma especie, y ciertamente esto es mas que urgente, pues el ser humano es un animal social, y necesita socializar con los de su especie para no verse solo el resto de su vida, es decir: El hombre es el lobo del hombre, si, pero es que, el hombre necesita a el hombre.

Supongo que se sentirá triste por haber decepcionado a tanta gente, pero yo al menos entiendo su posición, si ha arraigado dentro de el esa oscuridad dentro de el, en forma de vacío, esa impotencia espiritual de dar a los demas en vez de solo recibir, creo que va a necesitar tiempo para poder volver a recuperar las fuerzas para enfrentarse a la vida social, porque lo que yo veo desde aquí, es que ésta situación va a cambiar con toda seguridad cuando en su vida ocurra un suceso muy importante para el, cuando ocurra algo que cambie radicalmente su forma de vida, no se si será un suceso trágico o realmente extraordnario, pero es igual que cuando una persona tiene una parada cardio-respiratoria y le devuelven los latidos con los desfibriladores, o tambien se puede conocer en ámbitos psicológicos como "Terapia de choque". Su propio ser está en coma, y para salir de ese bloqueo, lo que realmente necesita es un "suceso fuerte e inesperado" para poder reaccionar de una vez, porque sin duda, la solución a todo esto es simple, lo que necesita es: una reacción ante un suceso en su vida (trágico o no) que le haga ver quien realmente es.