A veces somos cometas,
cometas somos.
Perdidos entre cortinas de tul,
cometas somos,
vagando por el cielo azul,
Arrastrados por el viento,
mis alas se dejan llevar,
no puedo otra cosa hacer,
que gritar, jadear,
pues insignificante soy,
pequeño me siento,
entre aves y sueños,
mi alma rauda,
sin divagar un momento,
dibuja señales,
sin mucho acierto,
pues ahuyentar quieren,
los malos augurios,
el futuro incierto.
Como de costumbre, mi válvula de escape, ese paréntesis, ese escudo inexpugnable que siempre será mi tierra, mi valle, mi pueblo, me ha regalado tres atardeceres plenos de energía. He vuelto a sentir ese cariño tan lejano que casi creía perdido en los albores de mi infancia, y me hizo recordar sensaciones tan extraviadas en mí, que casi no supe reaccionar. Las creía tan perdidas que apenas sabía como manejar. El cariño en letargo de lo que significa una familia, el dolor y cariño compartido de mis amigos, los abrazos sinceros de mis primillos, no se, ha sido un fin de semana de esos que necesitas, porque en apenas unas horas, he identificado sonrisas sinceras, gestos de cariño sinceros, debilidades y gestos genuinamente humanos. Por unos días he dejado en "stand by" la hiel y el desencanto, por un poco de calor.
Aunque tibiamente aletargado por la medicación, me he dejado llevar por los retazos de mi humanidad que siguen intactos, mi sequía de sonrisas ha sido interrumpida por pequeñas nubes cargadas de gotas de agua dispuestas a calmar mi sed.
Y aunque mi rictus se resiste de forma casi inhumana, ha dejado libres algunas sonrisas prisioneras que me han hech
o olvidar tres de las anclas que brillan por su ausencia en mi vida. Asi pues ésta cometa, hoy ya Lunes, retomará el vuelo sin rumbo fijo, en busca de las anclas perdidas de mi vida.
Se me olvidó explicar una pequeña y humilde visión de la vida a mis ojos, que algun día extenderé por necesidad: cada vida humana para mi, es una cometa. Para mi una cometa para "establecerse", es decir, para que un ser humano encuentre la dicha a su existencia, necesita cinco anclas, que en algunas personas sin duda, varía segun su forma de entender la vida, pero que basicamente serían: Familia, Amigos, Pareja, Trabajo y Salud; con esto no quiero emular la pirámide de Maslow, simplemente quiero aportar un punto de vista que necesariamente tiene que ser personal. Sin estas anclas (o la mayoría de ellas) una cometa (un ser humano) no hace mas que vagar por el cielo, dejándose llevar por el tiempo (las circunstancias de la vida), de un lado para otro, y esto puede ser peligroso si el factor tiempo se hace prolongado, pues esa cometa puede romper los hilos con las anclas restantes y perderse por el cielo, y eso solo significa una cosa: perder la cordura.
Por muy mal que estes, por pocas anclas que tengas en tu vida, el fino hilo que te ata al suelo para no perderte se llama cordura, y ese hilo solo se puede mantener de una manera, resumiendo: Tienes que seguir haciendote preguntas, no puedes conformarte nunca con el modelo preestablecido que la sociedad te brinda, no puedes por ejemplo pensar, que el trabajar mucho y duro se recompensará con mucho dinero, y que eso equivaldrá a mucha felicidad, no puedes cerrar los ojos a un Universo infinito que ha sido creado de la nada, y no pararte a pensar que el mero hecho de estar respirando es un puto milagro, que tenemos que tener conciencia que la felicidad no está en tener el coche mas caro, la felicidad se encuentra en un estadio espiritual al cual no podemos llegar si nos limitamos a placeres materiales, joder, que yo en el momento que muera, si me dan tiempo a pensar al menos unos instantes, quiero irme de aquí sabiendo que ha valido la pena pasar por esta pequeña parcela del universo, que he contribuido o he creado directamente cosas, que he dado la vida y no la he quitado, que he actuado por lo que sentía, que he ayudado a alguien, que he hecho sonreir a alguien cuando estaba acuciado por la tristeza, que he usado la energía de la Tierra y todo lo que ella me ha regalado sin desperdiciarlo, que me he emocionado al sentarme a ver esconderse el sol entre las montañas... esto no es cuestión de religiones, ni doctrinas, es tener conciencia que no valemos mas que un árbol o una ardilla, que somos parte de la creación, que somos parte de la vida, que mi Dios no tiene apariencia humana, y que nosotros no podemos nunca echar un pulso a la naturaleza, porque nuestra llama se apagará mas pronto que tarde y volveré a la tierra de donde algun día salí... por todo esto y muchas cosas mas, mi felicidad aquí en la Tierra se reducirá a que cuando exhale mi útimo hálito pueda mirar al cielo y decir sin palabras...
"Ha valido la pena"

Soy otra alma en busca de unas huellas que seguir. A la caza de un sentido que justifique porque mis botas pisan esta tierra, y curiosamente me paro a pensar... ¿habrá alguien siguiendo mis huellas?
Eres el visitante número:
Me alegro que tu refugio, o sea tu pueblo, te haya ayudado a recomponerte un poco y a darte una visión diferente de las cosas, o simplemente te hayas llenado de paz interior y de la naturaleza y tu familia.
Entiendo cuando comparas a la vida con una cometa y que el hilo que la sujeta es la cordura....y que cada uno se sotenta con los pilares que cree mejores para su vida y que le hacen bien...cada uno puede optar por el que quiere si eso le vale para sentirse a gusto consigo mismo, que es de lo que se trata.
Y por último, la parte que expones, es como que estás buscando tu identidad, al menos así lo veo yo. Es cierto, que depende de nosotros que la vida valga la pena o no...pero también es cierto que te vás a encontrar muchos obstáculos en el camino y pensarás ¿que para qué vivir? es tu actitud la que debe decicir, si vale la pena o no....es según te enfrentes a las cosas y según pienses sobre ellas.
Siempre hay una lado positivo y otro negativo de ver la vida, de nosotros depende, que sea el positivo para seguir construyendo aquello que nos gusta y nos hace sentirnos realizados, o simplemente abandonarnos al libre albedrío y después quejarnos de que no vale nada la pena.
Es cierto que la felicidad no la dán las cosas materiales, por supuesto que no, depende que lo que nosotros hagamos con nuestra vida y como la encaucemos para seguir adelante con espíritu positivo.
Estoy segura, que dentro de este maremagnum que tienes encontrarás el camino que te hará feliz, e irás eligiendo en cada momento la opción que mejor vaya con la vida que quieres para tí.
Tienes todos los ingredientes para ser feliz.
Muchos besos, guapo.